El alien miedoso.
Abro los ojos y estos son suavemente encandilados por la luz del sol que entra por la ventana, que da justo frente mi cama de hojas otoñales. Doy un bostezo y me sorprendo al ver a un lado de la ventana a Alien, el cual se encuentra mirando, casi espiando hacia aquella naturaleza que se dibuja detrás de mí ventana. Sonrio, para no reír, y me quedo mirándolo. —¿Por qué no salis a mirar? —Porque el sol me hace mal. Mi piel no está preparada para tanta luz, por lo tanto solo me voy a limitar a verla desde acá. —¡Pero estas escondido! —empiezo a reír. —¿como vas a apreciarla así? El se da vuelta y se queda mirándome. —¿Nunca sentiste miedo, Alma? —Obvio que si. Muchas veces. —Bueno, yo le tengo miedo a la luz. Por eso solo salgo de noche. —¿Alguna vez saliste al sol? —me pongo de pie—¿O algo cercano a eso? —Si. Solo una vez sal...