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Mostrando las entradas de julio, 2018

El alien miedoso.

Abro los ojos y estos son suavemente encandilados por la luz del sol que entra por la ventana, que da justo frente mi cama de hojas otoñales. Doy un bostezo y me sorprendo al ver a un lado de la ventana a Alien, el cual se encuentra mirando, casi espiando hacia aquella naturaleza que se dibuja detrás de mí ventana. Sonrio, para no reír, y me quedo mirándolo. —¿Por qué no salis a mirar? —Porque el sol me hace mal. Mi piel no está preparada para tanta luz, por lo tanto solo me voy a limitar a verla desde acá. —¡Pero estas escondido! —empiezo a reír. —¿como vas a apreciarla así? El se da vuelta y se queda mirándome. —¿Nunca sentiste miedo, Alma? —Obvio que si. Muchas veces. —Bueno, yo le tengo miedo a la luz. Por eso solo salgo de noche. —¿Alguna vez saliste al sol? —me pongo de pie—¿O algo cercano a eso? —Si. Solo una vez sal...

El otro lado

Dame luz en cualquier lugar ayudame a ver mas allá de lo que hay de lo que esta, frente a este eterno mar ¿Que buscamos entre medio de los llanos? Esperame del otro lado, para abrazarte y abrigarme de toda esta soledad Dame luz en cualquier lugar Contame que hay en sus cabezas, no entiendo lo que buscamos pero estoy llegando hacia el otro lado no te canses de esperarme en algún momento vuelvo al punto de fuga y me uno a lo que supe siempre que iba a ser en cualquier lugar No dejes que la luz se apague mi propia luz empieza a parpadear perdoname la tardanza, apoyo el saco en el respaldar te miro a los ojos y me largo a llorar Dame luz entre tus brazos ya llegue al otro lado, no hay nada mejor que este lugar

Melodías rotas

Miralos bailar al compás de alguna melodía medieval, se regordean en la antigüedad de sus palabras y las gritan como si fueran oro imponiendolas ante esta cansada sociedad, que solo sigue sus paso por pura necesidad de perdida propia y autónoma voces de libertad.  En mi cabeza revientan ritmos que no se unen pero buscan la armonía, las grito, las gritamos, pero pasan a ser algo poco industrializado, para luego ser señalados. Dueños de lo que nunca termina, pero de lo cual siempre comienza. Estamos resistiendo, porque en algún momento estuvimos arrodillados buscando respuestas entre medio de los latigos ¡malditos los locos que creen en la vida! ¡malditos los que todavía ofrecen un espacio para dormir en sus casas! por favor, que los locos sean malditos para que nunca mueran y logren romper las lanzas medievales que perforan el corazón de este mundo agotado. Larga vida para los que no se rinden y buscan la salida de ellos mismos, pero tambien de todo el resto. Perdoname los gritos,...